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Deberías, porque es el futuro del cine en casa. ¿Que quién lo ha dicho así? Las productoras, como siempre.

(Para el que todavía no lo sepa o quiera saber más que mire en la archiconocida “Enciclopedia Social”. Si no os apetece, sólo os digo que es un disco con la apariencia de los DVD convencionales, pero que a diferencia de éste, que sólo almacena 4.7 Gb, posee muchísima más calidad de video y una mayor capacidad de almacenamiento, 25 Gb)

Durante los tres últimos años dos formatos HD (High Definition – Alta Definición) han estado luchando por quedarse. De un lado del ring, Blu-ray, con Sony como principal fabricante. Del otro lado, HD DVD, creado en solitario por Toshiba. Como ocurre siempre en el mundo de la tecnología, el que está dispuesto a usarla, el que finalmente la compra, es el que decide cual se queda y cual no. Como siempre el que tiene el capital tiene el poder. Años de investigaciones técnicas pueden irse a la basura en el momento en el que la 20th Century Fox, Metro Goldwyn Mayer o la Walt Disney-Pixar se pronuncian.

En este caso, la cosa ha estado entre siete productoras y más tarde, entre otros tantos distribuidores. Las ya mencionadas 20th Century Fox, Metro Goldwyn Mayer y Walt Disney-Pixar se decantaron desde el primer momento por el Blu-ray Disc, del grupo de fabricantes compuesto por Sony, Philips, Panasonic y Pioneer. Toshiba tenía el apoyo de Seguir leyendo »

Muerte del cine

“Al cine lo matará el dinero”

René Clair (1927)

La frase de René Clair, cineasta y escritor francés es el reflejo de la situación del cine hoy, la verdad del mañana. Las muestras son evidentes el dinero está ahogando a las películas. Hace semanas que recorro los pasillos de mi multicine habitual y no encuentro nada interesante que ver en las carteleras. Unos pasillos que cada vez tienen a más gente en los restaurantes vecinos y menos en las butacas de las salas. ¿La razón? Las apuestas han desaparecido de las productoras y las exhibidoras no están para arriesgas. Las cadenas de televisón no apoyan las producciones cinematográficas y muchos films se están quedando en la estacada.

La santísima trinidad de cine (léase productoras, exhibidoras y distribuidoras) han decidido que no mueve la pluma si no es a cambio de éxito asegurado. Ya lo dijo mi compañero Ángel en Una infancia machacada, y de bodrios están llena la pantalla.  Esto desvela la gran problemática del cine, la falta de independencia, de capacidad para generar cine cuando una historia merece la pena ser contada. Pero en el mundo de los negocios, el beneficio económico manda. El dinero da razones que que los sentimientos no pueden entender. Se llama rentabilidad. Invierto y recupero con intereses lo invertido. Algo que últimamente no pasa.

No hay solución fija para esto. Si la supiera me haría rica. Pero creo que lanzarse a la piscina no es mala idea. Una película no tiene porque gozar de una producción excelente (aunque sería lo mejor). Son muchas las personas que hacen documentales y películas con menos que una piedra, e incluyo en el grupo a algunos estudiantes de Periodismo. Imaginen en un mercado con el estadounidense. Si le sumamos los millones de habitantes que pueblan el país y reducimos la cantidad por veinte (que serían los que algún día visitarían las salas) y ese veinte restáramos un 13% seguiríamos teniendo un público potencial de millones de personas. ¿Por qué? Porque en EE. UU. hay 307 millones de personas, un 4, 2% de la población mundial. Así si los coste de explotación y distribución disminuyeran podrían ser utilizados para otros fines, quizás con mayores posibilidades de triunfo: “una mejor producción, o mejor promoción o, en el ahorro, obtener mejores resultado” dice en “El dinero contra el cine” Ramiro Gómez (pág. 141)

El problema es que lo estético, lo bello el mejor cine se ha quedado en la estacada. Me quedaré con está frase de Nativel Preciado en una entrevista con Elías Qerejeta (1992) para que es el corolario de todo lo dicho:  “…hay que gastar siempre lo suficiente. Hay que esfrozarse en conseguir que lo económico no interfiera en lo estético. El dinero, como otras muchas cosas, no debe notarse en la pantalla. La austeridad y el trabajo bien hecho se me aparecen como virtudes que son imprescindibles para recuperar”.

pirateria

 

La piratería es un problema que sufren las productoras de cine desde hace años. La revolución de Internet nos permite poder visionar un mayor número de películas, pero a la misma vez reducen los beneficios que obtiene la industria del cine de la venta de entradas en taquillas.

 

Pero la piratería no sólo es la causante de que los beneficios económicos disminuyan, pues desde que surgieron los video-clubs, las ventajas de poder disfrutar de una película tranquilamente en una casa, o poder detenerla en algún momento determinado, han ganado a la gran pantalla. Aunque estas empresas distribuidoras de películas han intentado por todos lo medios que las películas alquiladas no fueran copiadas por los consumidores, Internet hecha por tierra todo ese esfuerzo. La piratería es inevitable, al día siguiente del estreno de cada película ya se pueden encontrar en la red la nueva producción grabada por algún consumidor. En este aspecto habría que incluir al móvil, pues cada vez están preparados con cámaras de mayor calidad y en un tamaño muy reducido que permite que se produzca esta ilegalidad de la piratería con mayor facilidad. Desde el punto de vista económico este hecho provoca un rechazo por parte de los productores que al no obtener beneficios, pero por otro lado, tanto los video-clubs como Internet han conseguido una democratización del cine. El hecho de que el cine esté al alcance de todos permite que la cultura cinematográfica pueda obtenerla quien la desee al margen de su condición económica. Para poder solventar dicho problema, las grandes productoras intentan crear películas impactantes que se merezcan el dinero que cuesta una entrada. Con todo lo dicho no quiero quitarle razón a Ángel en cuanto a la permanencia del cine durante años, pero es evidente que en todos esos años las productoras han tenido que ir amoldando sus productos para que las personas sigan interesándose por ir a ver las películas a la gran pantalla. En muchas ocasiones, en esa búsqueda de llamar la atención del público se pierde la calidad de la obra. Sin ánimo de generalizar, antes se creaban filmes mucho mejores que los actuales y sin tanta nueva tecnología.

 

Con este post me gustaría abrir varios debates en los que todos podemos participar como consumidores de cine. Se puede reflexionar sobre si la piratería, a pesar de ser ilegal, ha resultado beneficiosa o perjudicial en nuestra sociedad, si vale más la democratización del cine o que los empresarios dedicados al cine obtengan el máximo beneficio económico posible. La otra pregunta abierta es si la calidad de las producciones decae con el aumento del fenómeno de la piratería y la disminución de los beneficios de las grandes productoras.

¿Alguien se ha parado alguna vez a pensar por qué el cine nunca pasa de moda?

Dibujo Cinematógrafo Lumière


Todo el mundo ve cine, distintos géneros o categorías pero todo el mundo consume cine.  Ha llovido mucho desde que T. A. Edison y los hermanos Lumière investigaron y pusieron los primeros ladrillos sin los que hoy la industria del cine no sería nada.

La industria del cine !oh gran industria que tanto dinero mueves! ¿Qué fórmula mágica hace que tus inversiones sean gigantescas y tus beneficios dantescos?

Como en toda industria, cuanto más intensa es la actividad, mayor flujo de capital produce. Cualquiera que sea el género;  acción, drama, comedia, documental, 3D, erótico, porno, etc., la producción cinematográfica arrastra a miles de espectadores que unas veces más y otras menos, pero siempre pagan. Y es que el cine ha reunido, prácticamente desde que nació, una serie de condiciones favorables que han facilitado su expansión mundial y un activo comercio internacional de circulación y consumo. Es necesario resaltar el CONSUMO, por que sin él no quedaría nada…

¿Por qué el cine es un producto fácil de vender e imperecedero? Creo que todo el mundo lo sabe pero no se ha dado cuenta. Son características del cine que, interrelacionadas, hacen del séptimo arte un filón de oro.

Su consumo en masa es un factor que abarata el coste. La posibilidad de la visión colectiva en salas es algo que no todo el mundo cuando está en el cine de su barrio se plantea.

El resultado final es duradero. Es decir, los nuevos soportes (los arcaicos negativos también, pero menos) permiten el almacenamiento indefinido y la re-reproducción tantas veces como se quiera. Eso sí, el contenido deja de ser actual. (Dónde quedarán esas míticas Indiana Jones de los sábados por la tarde en una semana perdida en mitad de julio).

Hace 10 años, el trabajo de copiar un negativo fílmico era costoso en cuanto a trabajo, pero relativamente barato y fácil si lo comparamos con filmar de nuevo la película cada vez que queramos una copia. La Era Digital ha traído la rápida y fácil multiplicación, tan fiel al original como se precise y a un precio reducido en relación con el coste inicial de producción. A veces es tan fácil la reproducción que se traspasa la legalidad.

La película, en definitiva, es de fácil transporte, por su reducido volumen y peso en cuanto a lo que a negativos se refiere, y si hablamos ya con propiedad y actualidad de los formatos digitales, el volumen y el peso se traduce en si cabe en un DVD o en dos.

ENTREVISTA

Inma Cuesta protagoniza "El kaserón", la nueva comedia de Pau Martínez

Hace un par de días tuve la oportunidad de entrevistar a Inma Cuesta (a la que conoceréis por series de Televisión Española como “Aguila Roja”, “Amar en tiempos revueltos” , la nueva portada de la revista FHM o el musical “Hoy no me puedo levantar” que la impulsó al estrellato) y Manuel Tallafé (icono del cine de Santiago Segura. Su trayectoria combina con maestría cine y televisión). Dos generaciones de actores que se unen para protagonizar “El kaserón” y que han vivido los devaneos de un mundo que según ellos está en una continua crisis. Tuvimos la ocasión de comentar con ellos lo difícil la situación de la cinematografía española en esta entrevista para ABC de Sevilla realizada por Lucía Jurado.

“Yo no conozco otra cosa que el cine que está en crisis”, manifestaba Tallafé. Lo hacía guiado por la voz de la experiencia. De esta última producción, pensaban que no se llegaría a estrenar. El problema no viene dado solamente por la falta de medios económicos que se podría achacar a la crisis sino por “la falta de capacidad para arriesgar”, comenta el veterano actor. “A veces, también se intenta buscar el momento adecuado para realizar un estreno. Tienes que mirar la cartelera, estudiar la cartelera que viene. De pronto aparece una película americana que ahora no conoce nadie, y luego resulta que invierten treinta millones de euros en promoción. Con ese dinero aquí haríamos quince películas como esta. Y eso es lo que ellos gastan en promoción, porque en una película americana, ya viene de recaudar importantes cantidades de dinero, ya que se ha estrenado ante un público de millones de personas. Así cuando llega a este país invierten ese dinero en promoción, hacen taquilla y ya han obtenido beneficios”, cuenta Tallafé. “Aquí utilizamos para promocionar lo que sobra de la producción, si sobra”, lamenta. “Y si no sobra te tienes que aliar con los distribuidores, exhibidores para que te apoyen en la publicidad del film, y aquí es donde ahora mismo se encuentra la mayor carencia. Tiene que alinearse ciertos elementos para que eso ocurra”. Imna sin embargo, cree que no todo son las sumas, el cálculo cuántico y la producción, el cine de nuestro país está en decadencia porque las salas están vacías. “Es una cuestión educional, hay mucha gente que no va a ver cine español porque piensa que es aburrido o basándose en estereotipos marcados. No siempre es así”, afirma la joven actriz.

Para superarlo, ellos proponen el asalto a las salas por parte del público (aunque como vimos en ¿Donde está mi dinero? – que podéis leer pulsando sobre el nombre- no es tan fácil). Eso y una buena combinación de ayudas impulsaría a un cine español de calidad y con potencialidad. “La forma de ayudar al cine español es muy variopinta. Decir que traducir el cine español no es rentable es como decir que traducir el Quijote al ruso es inútil porque no lo entendería nadie. Una barbaridad”, dice Tallefé. No le hace falta razón, muchas películas españolas han pasado a traducirse al venderse a los americanos, la más reciente REC”, la histórica “Torrente” o la famosa “Abre los ojos”, protagonizada por Tom Cruise y Penélope Cruz en su versión made in USA.

Os recomiendo leer la entrevista completa para más información sobre la película e información sobre sus opiniones en: ABC de Sevilla que podéis leer en el suplemento Evasión de la pasada semana.

 

La frase de la semana

“Cuando la parte comercial gana la partida en nuestra profesión, hace retroceder al cine al menos una década”

Frank Kapra (1971), (2000, p. 457)

bollywood

Primero me gustaría definir brevemente qué es Bollywood. Según Wikipedia, Bollywood es el nombre dado a las películas indias realizadas por numerosos estudios fílmicos en la ciudad India de Bombay. Por ello, esta palabra acuñada en la década de 1970, viene de un juego de palabras entre Bombay (el antiguo nombre de Mumbai) y Hollywood, el centro de la industria fílmica de los Estados Unidos”.

En nuestro mundo, el occidental, sólo caben películas de Hollywood, son las que vemos en las carteleras de nuestros cines y, por tanto, las que permiten que el cine americano se siga lucrando de nuestros gastos fílmicos. Pues bien, Hollywood nunca se había preocupado por las producciones indias ya que no suponían un peligro en su economía, pero parece que una de las últimas películas de Bollywood ha logrado el interés de los productores americanos y ha conseguido ser una de las películas más vistas en occidente. “Slumdog Millionaire” recoge todas las características originales del cine Indio, entre las que se incluye la magnífica banda sonora que identifica a la película. Nunca antes un film producido por Bollywood había salido de la geografía india para darse a conocer en el resto del mundo, estas productoras se centraban en crear historias para su país. Con esta nueva introducción del cine Indio en el americano no sólo permite que conozcamos un mundo más allá del ombligo de Estados Unidos, sino que podría tratarse de una nueva competencia fuerte a las productoras americanas. “Slumdog Millionaire” triunfó en la gala de los Oscar estando nominada a diez de ellos, algunas de las razones que dan sobre su éxito son que se trata de la intención de Hollywood para estrechar lazos con Bollywood (aliarse con la competencia y así, una vez más, América tendrá controlada la alternativa que pudiera hacer que sus beneficios disminuyeran). También, por el sentimiento de culpabilidad que tiene Occidente por el provecho obtenido durante años del continente asiático sin obsequiar nada a cambio; o porque realmente es un film que merece estar entre “nuestras películas” fantásticas llenas de efectos especiales que nos dejan anonadados. Yo, personalmente, que he visto la película me quedo con la tercera opción sin quitarle importancia a las demás opciones.

 

 

Lo que cabe preguntarse en este momento es si se mantendrá el interés de la industria de Hollywood por el cine Indio o sólo se trata de una forma de paliar la crisis mundial buscando alternativas. Ya que “nos han dejado” visionar la calidad de estas películas se puede esperar que la población siga interesándose por el cine independiente, no se deje llevar por lo que se impone y demande filmes de calidad. Que Hollywood deje de ser un monopolio en Occidente, así conseguiremos que la industria estadounidense se esmere en la producción de películas y que no nos intenten asombrar simplemente con los efectos especiales.

 

Una infancia machacada

En primer lugar me gustaría lanzar una pregunta. Con ella clasifico a las personas en dos tipos, las que contestan que sí y tienen infancia, y las que contestan negativamente y por tanto no la tienen:

¿Quién no ha visto en su vida un capítulo de Dragon Ball Z (más conocido como Goku)?


Evidentemente exagero cuando digo que pienso que los que no han visto alguna vez Dragon Ball Z no tienen infancia. Pero sí creo que somos una generación diferente los que pertenecemos a ese grupo de niñ@s que, mientras desayunaban, veían cómo unos humanoides de ojos grandes y cuerpos irreales se peleaban por conseguir unas bolas de cristal.

Nostalgias aparte, el motivo de tanta parafernalia es el reciente estreno de la “adaptación” al cine de la susodicha serie de dibujos animados, Dragon Ball Evolution. ¿Que por qué pongo “adaptación” entre comillas? Sólo tienes que forear un rato para darte cuenta de los sentimientos de desilusión despertados en los antiguos seguidores de la serie. Imagínate si le preguntas a alguna persona que conozcas y que haya ido a verla…

“Es una película para niños”. “La historia no tiene nada que ver”. Son las frases que más se oyen a las puertas de las salas donde se está proyectando el filme, que contrastan con las caras de los niños cuyos ojos se abren tanto como los de Son Gohan o Bulma en su versión animada mientras exclaman: “¿¡has visto qué paliza le daba Piccolo al malo…!?”. Los niños ya no se fijan en lo que se fijaban… me refiero a la emoción por conseguir salvar la tierra, o al ímpetu por ser el mejor claro está.

Este es otro ejemplo más de cómo las ansias lucrativas de las productoras y de todos los grandes magnates, sobre todo hollywoodienses, acaban por los suelos, pues una mala adaptación, además de acabar con los seguidores del producto original, no atrae a nuevos espectadores.

Mundialmente, esta “joya” lleva recaudado unos 42 millones de euros, y  en su primer fin de semana en EE.UU. se hizo solamente con 4,7 millones de dólares, lo que puede ser mucho si no lo comparas con, por ejemplo, La Brújula Dorada, que obtuvo nada más y nada menos que 25,8 millones.

Como de costumbre, los números hablan por sí solos y el dinero mueve el mundo, así que, señores rellenadores-de-la-cartelera-con-basura, vayan esmerándose un poquito.

“Un filme se sitúa en el punto de equilibrio en que no gana ni pierde cuando su taquilla alcanza dos veces su coste”

Barney Balaban, Presidente de la Paramount

El cine es una de las actividades de ocio más populares, y tradicionales, de nuestros tiempos. Es todo un negocio que mueve sumas incalculables por el mundo, la mayoría con destino Hollywood.

Con el tiempo, el cine ha ido subiendo de precio. No son tan remotos aquellos tiempos en los que llenábamos nuestras salas por el módico precio de 500 de las antiguas pesetas (que al cálculo actual son tres euros).  Ahora, visitar un cine sevillano cualquiera no pasa de los 7 euros mínimo. ¿Porque esta subida? ¿Dónde va el dinero que nos gastamos en ver un película? ¿Se meten el dinero en los bolsillos los actores o son las arcas de las productoras y distribuidoras las que hacen caja? Seguir leyendo »

Ya ha llegado al cine una nueva forma de publicidad: la creación de páginas Web falsas de empresas. Ésta nueva forma de publicitar las películas la han llevado a cabo las grandes productoras de Hollywood. La última la han creado para promocionar la película “Terminator”, siendo la compañía Skynet la empresa elegida por el cine americano para elaborar un sitio Web con su nombre.

Que la publicidad sea fundamental para el éxito de los estrenos de cine no es un secreto. De hecho, las productoras de Hollywood se gastan un 40 por ciento de lo que ha costado la producción final de un film en la promoción. Semanas antes de los estrenos de las películas podemos observar en la televisión cómo repiten una y otra vez un pequeño trailer con las imágenes más impactantes o que provoquen el mayor interés del público. Enormes carteles en las paradas de autobuses, trailers en el mismo cine antes de visionar la película deseada, prensa… en definitiva tocando todos los medios de comunicación para que el público no olvide que “próximamente” se estrenará la última película prometedora del cine americano.

En Internet ya se podían observar cómo en pequeñas ventanas aparecían los estrenos de películas, pero esta nueva promoción para los filmes ha revolucionado el concepto de publicidad dando un nuevo paso hacia la innovación.

Vaya tela de iniciales

Emparanoiado, pensando y aburrido (por supuesto), le estaba dando vueltas a nuestros nombres. Montse… Ángel… Lucía…. esperemos que el resultado de este blog, y sobre todo de esta asignatura, no tenga el mismo resultado que el de unir nuestras iniciales… (por el orden anterior).

Todo lo que nos rodea ha sido alguna vez relatado por una película de cine. Seguro que en ocasiones nuestro personaje ha sido interpretado por la guapa Julia Robert, o el impresionante Brad (Pitt, claro). Pero no es oro todo lo que reluce (o eso dicen). Escondido tras los actores, los directores y una buena banda sonora se esconde el verdadero mundo del cine. Un lugar donde los negocios  muestran sus cartas y donde los despachos proliferan más que las cámaras. Un ambiente donde lo guiones no son el papel más manejado y los grandes billetes envuelven cada frame.

Pero este mundo está en todas partes. Sólo hace falta abrir los ojos para saber que la empresa es parte fundamental del cine. Y que mucho de nuestro tiempo de nuestro ocio (y nuestros preciados ahorros) se malgasta entre las butacas de las salas. De ahí el nombre de nuestro apreciado blog.

La butaca empresarial es un trabajo creativo, concebido desde la asignatura Empresa Informativa, que pretende tratar la actualidad dentro de la empresa que constituye el mundo cinematográfico. Siempre desde un punto de vista original y divertido con el objetivo de todo buen periodista: entretener. Sólo esperamos que os guste lo suficiente como para seguirnos cada día y permitirnos ponerle voz a lo que se esconde detrás del celuloide. Porque no todo es cine.