Hace años cuando el tiempo libre apremiaba nuestras vidas con la posibilidad de rompernos la cabeza y elegir qué debíamos hacer, uno de los planes típicos era bajar al videoclub de la esquina para ver una película recostado en el sofá de casa. Cuando un día decidiste que porqué debías pagar por algo que salía gratis y aun podías hacer en babuchas.



Un minuto de silencio por los caídos Blockbuster

Cuando quisiste, nostálgico, ver una película con algunos años en sus frames decidiste bajar nuevamente a la esquina. Pero el blockuster ya no estaba ahí. Los videoclubs se había convertido en una espacie en extinción. La muerte del videoclub acechaba a los cinéfilos, a los antiguos VHS, al vídeo gigante encima de los televisores. Los niños ya no salían a las calles a jugar con el balón…y le gente dejo su número del videoclub por el del ADSL. Una tradición MÁS que ha fenecido gracias a Internet. Los videoclub desaparecen a pasos agigantados en España y perdiendo su sentido. Con la aparición de los Dvds y las primeras copias piratas se producía en picado una caída sin frenos que obligó al cierre de millones de videoclubs.
En mr. Dígito podemos leer:
“El caso saltó a la palestra el 10 de marzo de 2006 cuando la filial española de la cadena de videoclubs americana Blockbuster anunció la negociación del futuro de su empresa con los empleados. Al parecer en el año 2004 los alquileres de películas generaron unas pérdidas de 5,5 millones de euros, lo que supuso un 65% más que el año anterior, y se preveía que en el 2005 la situación sería mucho peor.
Tan sólo cinco días después de la noticia se hizo público el acuerdo entre Blockbuster Vídeo España y los representantes de sus operarios, por el cual se presentó un Expediente de Regulación de Empleo que afectó a 688 empleados y supuso el cese definitivo de su actividad comercial en nuestro país, excepto en las Islas Canarias. La cadena anunció que cerraría de forma progresiva y durante los próximos meses las 86 tiendas que poseía en la Península. Con este motivo, se inició un proceso de liquidación de productos. Los últimos cierres se produjeron antes del 15 de mayo de 2006.”
¿Pero todo es por la piratería? Evidentemente no, siguen existiendo los videoclub a pesar de ser una especie en peligro de extinción en nuestro país el pasado año, sólo 60.000 de los 132 millones de películas descargadas se efectuaron de forma legal. Quizá el problema esté en las estrategia empresarial para la captación de clientes o en una falta de adaptación a los nuevos tiempos.
Buscando una alternativa viable (humildemente desde labutacaempresarial la hemos encontrado) la única posible es la de que los nuevos videoclub se digitalicen mostrando su disponibilidad en Internet y estén conformados por servidores de descargas que permitan obtener las películas. El precio se reduciría, evitaríamos tener una espacio físico expositor tan grande como el de una tienda, los formatos de Dvd e incluso se reduciría el tiempo desde su proyección en el cine al de las películas. Renovarse o morir.
Antes de terminar quería dejarle un regalito a la SGAE (Sociedad de Autores y Editores) que hace desembolsar a los minoristas propietarios de un negocio de este tipo más de 200 euros cada trimestre en concepto de tasas. Personas que también pagan sus impuestos, y que ven como los beneficios se reducen mientras ellos engrosan sus carteras. Una indecencia con firma de decreto ley. Aviso próxima vídeo encuesta ¿qué te parece el papel de la SGAE?
La verdad es que el videoclub, aunque lo recordemos de forma nostálgica, es algo que irremediablemente forma parte de la história. Pero en esta misma línea, tenemos al CINE, algo con tanto encanto pero al igual que el videoclub está viéndose poco a poco suplantado por internet. Y es que es mucho más cómodo (para qué decir lo contrario) descargarte todas las pelis que quieras A tu ordenador y ¡que decir de lo económico!
Me parece muy interesante la opción que proponéis de cara a prestar el servicio de los videoclubs y sustituirlo por descargas controladas.
No obstante, habría que madurar el tema, ya que el sector ofrece graves amenazas de entrada, no sólo los mafias SGAE, sino los canales temáticos, la TV de pago y muchas cosas más
Realmente Internet está siendo una revolución que afecta a todos los ámbitos, y no sólo informativos y empresariales, sino también económicos, culturales y sociales.
No obstante, personalmente me quedo con lo que supone una tarde de cine con una buena compañía. Ya es cuestión de “educar” a los consumidores potenciales.
Mi personal enhorabuena por este magnífico Blog, que está entre mis favoritos.
Saludos
Hola, soy propietario de un videoclub y la idea de ofrecer a mis clientes las películas bajo demanda me encantaría. ¿Pero alguien me podría aclarar si es legal que yo almacene el contenido de un DVD en un servidor conectado al ADSL para ofrecer su visionado previo pago, o tendría que acordar un precio con las productoras para poder ofrecer este servicio?
Gracias